Pintar de rodillas o morir.
Artistas plásticos y visuales asesinados y perseguidos por no renegar. De la Francia Revolucionaria del Terror a Paracuellos, de Hitler a Stalin, de Fidel Castro a la Nicaragua de Ortega.
En Nagasaki, los magistrados del shogunato ponían en el suelo una plancha de bronce con el Cristo crucificado y ordenaban pisarla. Quien pisaba, vivía. La plancha se llamaba fumi-e, imagen para pisar, y salía de los mismos talleres cristianos que el poder quería borrar. Ahí está el mecanismo entero, en un objeto de bronce que cabe en la palma de la mano: al que manda no le basta con prohibir la imagen, necesita que la profane el pie del que la hizo.
EL SEMINARIO DE PINTORES DE NAGASAKI
En 1583 desembarcó en Nagasaki un jesuita napolitano nacido en Nola en 1560, Giovanni Niccolò, al que los documentos llaman también Cola y Nicolao. Alessandro Valignano había pedido a Roma un artista por motivos prácticos: la pintura predicaba donde la lengua no llegaba. Niccolò montó un taller junto al seminario y enseñó a más de una docena de alumnos japoneses el claroscuro, el escorzo, el modelado y la perspectiva lineal. De aquel taller salieron los shoki-yôfûga, pinturas que cruzan la técnica europea con el formato japonés. La escuela se trasladó varias veces para escapar de la persecución.
En 1614 el shogunato Tokugawa proscribió el cristianismo y expulsó a los misioneros. El seminario cerró ese mismo año. Los discípulos que pudieron huyeron a Macao, donde trabajaron en San Pablo, y algunos siguieron hasta China con los jesuitas de Matteo Ricci. Niccolò murió en Macao el 16 de marzo de 1626. El fumi-e se convirtió en un trámite administrativo: el vecindario desfilaba, pisaba y quedaba registrado.
FRANCIA: EL DECRETO DE DAVID Y EL DELITO DE FANATISMO
El 8 de agosto de 1793, tras un discurso de Jacques-Louis David contra las que llamó funestas academias, la Convención aprobó el decreto presentado por el abate Grégoire en nombre del comité de instrucción pública: quedaban suprimidas todas las academias y sociedades literarias patentadas o dotadas por la nación. Un segundo decreto, el del 14 de agosto, extendió la supresión a todas las demás sin excepción. Cayó la Académie royale de peinture et de sculpture, fundada en 1648, que tenía entonces unos noventa miembros. David era uno de ellos, y llevaba desde noviembre de 1792 presentando mociones para disolverla.
Suprimir una academia no es fusilar a nadie. Pero en la misma Francia y en los mismos meses, el fanatismo era un cargo penal con pena de muerte, aplicado a quien seguía profesando la fe católica contra el programa de regeneración del hombre nuevo. El grupo mejor documentado es el de los mártires de Angers y Avrillé, ejecutados en 1794. El acusador público del Tribunal Revolucionario de París era Antoine Quentin Fouquier-Tinville, a quien la propia Revolución condenó a muerte el 17 de floreal del año III, que en el calendario común es el 6 de mayo de 1795, y decapitó al día siguiente.
ESPAÑA, NOVIEMBRE DE 1936
Álvaro Alcalá-Galiano y Vildósola nació en Bilbao el 21 de mayo de 1873. Se formó con Jiménez Aranda y después en el taller de Sorolla, que lo tuvo por uno de sus mejores discípulos, heredó el condado del Real Aprecio y fue mayordomo de semana de Alfonso XIII, uno de los cargos de servicio en la corte que se turnaban por semanas. Pintó marinas, puertos, costas del Cantábrico y de Bretaña, y viajó a Holanda y a Jutlandia a pintar del natural. Lo fusilaron en Paracuellos del Jarama el 27 de noviembre de 1936, a los sesenta y tres años.
Hay que separarlo de su pariente Álvaro Alcalá-Galiano y Osma, marqués de Castel Bravo, escritor y crítico literario, muerto también en 1936. Son dos personas distintas, y la confusión sigue apareciendo impresa, incluso al atribuir los cuadros.
En el bando contrario ocurrió lo mismo y en las mismas semanas. Entre julio y noviembre de 1936 hubo artistas fusilados por los dos ejércitos.
Ramón Acín Aquilué nació en Huesca el 30 de agosto de 1888. Pintor, escultor, dibujante de humor y profesor de Dibujo en la Escuela Normal de Maestros desde 1916, anarcosindicalista, autor de la fuente de «Las Pajaritas», de 1928, que sigue en el parque Miguel Servet. En diciembre de 1932 le tocó el gordo, el primer premio de la lotería de Navidad española, y con parte del premio financió al año siguiente «Las Hurdes, tierra sin pan», de Buñuel, que lo acredita como coproductor. El 6 de agosto de 1936 unos falangistas fueron a buscarlo a casa; él estaba escondido y salió al oír los gritos de su mujer, a la que estaban golpeando. Lo fusilaron esa misma noche en la tapia del cementerio de Huesca. Su mujer, la pianista Concha Monrás Casas, nacida en Barcelona el 8 de diciembre de 1898, quedó presa en una celda sin luz y la fusilaron el 23 de agosto de 1936 en la misma tapia, con otras noventa y cuatro personas. Sus dos hijas, Katia y Sol, se quedaron huérfanas con doce y once años, y a la mayor la obligaron a llamarse Ana María.
Camilo Díaz Baliño nació en Ferrol el 14 de julio de 1889 y trabajó de escenógrafo, cartelista, ilustrador y muralista. Dirigió artísticamente el Concello de Santiago entre 1924 y 1936 e hizo los carteles de las fiestas y de las procesiones de la ciudad. Lo detuvieron a finales de julio de 1936 y lo llevaron a la prisión de Santiago, donde se puso a dibujar los retratos de sus compañeros de celda. De allí lo sacaron para darle el paseo, que era como se llamaba en España a la ejecución sin juicio ni sentencia, y lo mataron a tiros en Meixide, Palas de Rei, el 14 de agosto de 1936. Tenía cuarenta y siete años y era el padre de Isaac Díaz Pardo.
Ramón Puyol Román, nacido en Algeciras el 25 de febrero de 1907, hizo el cartel del «No pasarán» y más de cien carteles en Madrid, Valencia y Barcelona, y participó en el pabellón español de la Exposición de París de 1937, el del «Guernica». Al acabar la guerra lo condenaron a muerte, le conmutaron la pena por cadena perpetua y lo pusieron a trabajos forzados restaurando los frescos de Tiépolo en El Escorial y en el Palacio Real, precisamente por ser artista. Salió en libertad condicional en 1946 y tuvo que presentarse en comisaría cada mes hasta 1968. Murió en Algeciras el 4 de agosto de 1981. Josep Renau, nombrado director general de Bellas Artes en septiembre de 1936, ordenó el traslado de las obras maestras del Prado a las Torres de Serranos de Valencia y después a Suiza, y en 1937 le encargó a Picasso el cuadro para el pabellón español de París que resultó ser el «Guernica». Salió al exilio en 1939 y murió en Berlín Este en 1982. No volvió.
CHINA, DICIEMBRE DE 1935
Pascual Nadal Oltra nació en Pego, Alicante, el 30 de octubre de 1884. Franciscano lego, escultor de oficio, cofundador de la leprosería de Mosimién, en la región tibetana de Garzê, provincia china de Sichuan. Allí trabajó de peón de albañil, de cantero y de escultor. En sus últimos meses trabajaba en un Cristo Rey más grande que una persona, un encargo que no sabía cómo resolver, y escribió al padre Valls pidiéndole que le enviara una postal o una estampa para orientarse. Lo decapitaron al borde de un precipicio, en Lean Ho Kow, cerca de Fupien, el 4 de diciembre de 1935. Tenía cincuenta y un años.
LA URSS FUSILA A SUS PROPIOS CARTELISTAS
Pável Florenski nació en Yevlaj el 21 de enero de 1882. Sacerdote ortodoxo, matemático, ingeniero eléctrico y autor del tratado sobre el iconostasio donde explicó la perspectiva invertida de los iconos. Lo detuvieron en Moscú el 26 de febrero de 1933 y lo condenaron a diez años por propaganda antisoviética. Cumplió en el Bamlag, el campo de las obras del ferrocarril en el Extremo Oriente soviético, y desde septiembre de 1934 en el de Solovkí, un monasterio del mar Blanco convertido en presidio. El 25 de noviembre de 1937 una troika del NKVD, que era un tribunal sumario de tres miembros que sentenciaba sin vista ni defensa, dictó la pena de muerte; lo fusilaron el 8 de diciembre en la provincia de Leningrado y lo arrojaron a una fosa común en el descampado de Levashovo. A la familia le dieron durante décadas otra fecha, el 15 de diciembre de 1943, y un certificado que en las casillas de causa y lugar de la muerte decía: sin datos.
Gustavs Klucis, letón nacido el 4 de enero de 1895, inventó con Valentina Kulagina el fotomontaje político soviético y firmó los carteles que glorificaban a Stalin. Lo detuvieron en Moscú en enero de 1938, dentro de la llamada operación letona, mientras preparaba su viaje a la Feria Mundial de Nueva York, y lo acusaron de conspiración nacionalista letona. Lo fusilaron el 26 de febrero de 1938 en el polígono de Butovo. Ese mismo día y en ese mismo campo de tiro mataron al pintor Aleksandr Drevin, detenido en la misma redada. Klucis no pintaba iconos. Hacía la propaganda del régimen que lo mató, y eso no le sirvió de nada. Rehabilitado en 1956, su expediente no se conoció hasta 1989.
ALEMANIA: FUNDIR EL BRONCE, GUILLOTINAR A LA ENFERMERA
Ernst Barlach colgó en 1927 de la bóveda de la catedral de Güstrow una figura de bronce sostenida por cadenas, memorial de los caídos de la Gran Guerra, con el rostro de su amiga Käthe Kollwitz. Se la conoce como «El que flota». La descolgaron el 23 de agosto de 1937 por degenerada y la fundieron en 1941 para fabricar munición. Barlach había muerto en 1938. Unos amigos suyos salvaron el molde y en 1939 sacaron un segundo vaciado que escondieron durante la guerra: cuelga en la Antoniterkirche de Colonia desde 1952, y de él salió el que volvió a Güstrow en 1953.
Helene Kafka, en religión sor María Restituta, franciscana de la Caridad Cristiana, nació en Husovice, junto a Brno, el 1 de mayo de 1894 y era la enfermera jefe de quirófano del hospital de Mödling. Cuando se levantó un ala nueva colgó un crucifijo en cada habitación y se negó a retirarlos. La Gestapo la detuvo el miércoles de ceniza de 1942, el 18 de febrero, al salir del quirófano. El Tribunal del Pueblo la condenó a muerte el 29 de octubre de 1942 por favorecer al enemigo y preparar alta traición. Le ofrecieron la libertad si dejaba la congregación y dijo que no. Martin Bormann rechazó el indulto por escrito, con el argumento de que la ejecución serviría de intimidación eficaz. La guillotinaron en Viena el 30 de marzo de 1943. Juan Pablo II la beatificó el 21 de junio de 1998.
Otto Freundlich, nacido en Stolp el 10 de julio de 1878, modeló en 1912 una cabeza de escayola de un metro treinta y nueve titulada «Gran cabeza». Los nazis la rebautizaron «El hombre nuevo» y pusieron su fotografía en la portada de la guía de la exposición de arte degenerado, publicada en noviembre de 1937 y vendida a treinta pfennigs, poco más de la calderilla de un café. Catorce obras suyas fueron incautadas en museos alemanes y destruidas. Freundlich se escondió en los Pirineos, lo denunciaron, y salió deportado el 4 de marzo de 1943. Murió el 9. Las fuentes se dividen entre Sobibor y Lublin-Majdanek, y esa discrepancia sigue sin resolverse.
De la escultura no queda nada. Queda la fotografía que le hicieron sus perseguidores para la portada del catálogo. Es la única imagen que existe de ella.
CUBA: LA ZAFRA COMO PENITENCIA
Las Unidades Militares de Ayuda a la Producción funcionaron entre noviembre de 1965 y julio de 1968 en la provincia de Camagüey, bajo mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Eran campos de trabajo agrícola presentados oficialmente como una modalidad del servicio militar. Por ellos pasaron entre treinta mil y treinta y cinco mil personas: sacerdotes católicos y pastores protestantes, testigos de Jehová, adventistas, homosexuales, campesinos que se negaban a colectivizar y cualquiera calificado de antisocial o contrarrevolucionario. Fidel Castro los propuso en una reunión de noviembre de 1965 con el alto mando, según contó el 14 de abril de 1966 el propio Granma, diario oficial del Partido Comunista de Cuba. Entre los internos estuvo Jaime Lucas Ortega y Alamino, que llegaría a cardenal arzobispo de La Habana, y el cantautor Pablo Milanés. El escritor Norberto Fuentes, que trabajó para la Dirección de Inteligencia, calculó que de unos treinta y cinco mil internos quinientos siete acabaron en salas psiquiátricas, setenta y dos murieron por torturas y ciento ochenta se suicidaron; son cifras suyas y no han podido contrastarse de manera independiente.
Nicolás Guillén Landrián nació en Camagüey en 1938, pintó y rodó dieciocho documentales, de los que seis están perdidos. En 1964 ganó un premio especial en el festival de Cracovia por «En un barrio viejo». En 1968 montó en «Coffea Arábiga» la canción «The Fool on the Hill», de los Beatles, sobre unas imágenes de Fidel Castro. Ese mismo año lo acusaron de conspirar para asesinar a Castro y lo interrogaron durante seis meses en Villa Marista, la central de la Seguridad del Estado en La Habana. Entre 1970 y 1989 lo encarcelaron e internaron una y otra vez, y le aplicaron al menos ocho sesiones de electrochoque. Salió de Cuba en 1989 y murió de cáncer en Miami el 23 de julio de 2003. Era sobrino del poeta Nicolás Guillén, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba desde 1961 hasta su muerte.
NICARAGUA: LA CASA TALLER DE SOLENTINAME
Desde 2023 el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo tiene prohibidas las procesiones en la calle, y la liturgia se ha replegado dentro de los templos bajo vigilancia policial. La abogada Martha Patricia Molina, que lleva el recuento desde el exilio, documentó 3.176 procesiones suspendidas en la Semana Santa de 2023, unas 4.800 en 2024 y unas 3.500 en 2025, y cifra en 16.564 las procesiones y actividades religiosas prohibidas por la Policía Nacional entre 2019 y julio de 2025. Entre las suprimidas está la de San Lázaro, en Monimbó, Masaya, aquella a la que los devotos llevaban a sus perros vestidos de gala.
Al obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, la policía lo cercó en la curia episcopal el 4 de agosto de 2022. El 9 de febrero de 2023 se negó a subir al avión que desterraba a Estados Unidos a doscientos veintidós presos políticos, y al día siguiente lo condenaron a veintiséis años y cuatro meses por traición a la patria, lo desnacionalizaron y le suspendieron los derechos ciudadanos de por vida. Ortega lo llamó en cadena nacional soberbio, desquiciado y energúmeno. Salió desterrado al Vaticano el 14 de enero de 2024, con otros dieciocho religiosos presos, después de quinientos catorce días de encierro.
Ernesto Cardenal, nacido en Granada el 20 de enero de 1925, sacerdote y poeta formado en el noviciado con Thomas Merton, fundó en 1965 una comunidad contemplativa en aquel archipiélago del lago de Nicaragua y vivió allí hasta 1977. Enseñó a leer y a escribir a los campesinos, y de paso montó con ellos una escuela de pintura primitivista y de talla en madera de balsa. La misa dominical no tenía sermón: tenía diálogo, y de ahí salió «El evangelio en Solentiname».
En octubre de 1977, después de que varios jóvenes de la comunidad asaltaran el cuartel de la Guardia Nacional en San Carlos, los hombres de Somoza entraron en el archipiélago, saquearon la isla Mancarrón y destruyeron casas y obras. Ese fue el primer arrasamiento, y lo firmó la dictadura anterior. El segundo lo firmó la revolución que Cardenal había servido como ministro de Cultura. El régimen de Ortega lo persiguió por vía judicial con una reclamación de unos ochocientos mil dólares por un supuesto incumplimiento de contrato, y en 2017, a los noventa y dos años, Cardenal declaró en Granada que era un perseguido político de la pareja presidencial y que no podía hablar más. Murió en Managua el 1 de marzo de 2020, a los noventa y cinco. Insultaron su cadáver durante el velatorio y hubo que enterrarlo en secreto. El 20 de abril de 2022 el régimen canceló la personería jurídica de la Asociación para el Desarrollo de Solentiname, que él había fundado en 1982.
Dos meses y medio antes, el 2 de febrero de 2022, la Asamblea Nacional había cancelado la personería de la Asociación Familia Padre Fabretto, creada en 1963 para continuar la obra del salesiano Rafael María Fabretto, con ocho centros educativos y sus talleres de oficios. En San José de Cusmapa, en Madriz, los vecinos se encerraron en el oratorio donde está enterrado el cura para impedir que la Policía y el Ministerio de Educación se quedaran con el edificio, y gritaban que ellos eran Fabretto. La finca Mangas Verdes, de cerca de dos mil manzanas (la manzana es la unidad agraria de Centroamérica y equivale a unos 6.989 metros cuadrados, de modo que son unas mil cuatrocientas hectáreas), acabó convertida en estación del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria.
FUENTES CONSULTADAS
Japón: entradas biográficas sobre Giovanni Niccolò y el Seminario de Pintores; Museo del Cristianismo de Nagasaki para el edicto de 1614 y el fumi-e. Francia: texto del decreto de la Convención del 8 de agosto de 1793 en la documentación de los Archives nationales sobre el fondo de la ENSBA. España: Biblioteca Nacional de España y Consello da Cultura Galega para Camilo Díaz Baliño; Museo de Huesca y hemeroteca de eldiario.es para Ramón Acín y Concha Monrás; Portal de Archivos Españoles (PARES) para Ramón Puyol; Ayuntamiento de Valencia, edición facsímil de Arte en peligro 1936-39, para Josep Renau. Alemania: Ernst Barlach Stiftung y Domgemeinde de Güstrow para el Schwebende; Archidiócesis de Viena para sor María Restituta; catalogación de la exposición Entartete Kunst para Otto Freundlich. URSS: Sociedad Memorial y registro de ejecuciones de Levashovo para Florenski; Museo Nacional de Arte de Letonia y fondos del Estado para Klucis y Drevin. Cuba: documentación publicada sobre las UMAP y ficha biográfica de Guillén Landrián. Nicaragua: Confidencial, Divergentes, La Prensa, Vatican News e Infobae, y los recuentos de procesiones prohibidas de la abogada Martha Patricia Molina.
