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Revista de Arte del Siglo XXI de Iberoamérica y del Mediterráneo
Estética y fe 20 de octubre de 2026
Arte abstracto y mística cristiana

Malévich, Reinhardt, Rothko y Turrell: la teología negativa en la pintura abstracta del siglo XX

Sala de «0,10. Última exposición futurista de pintura», Petrogrado, diciembre de 1915. El «Cuadrado negro» cuelga en lo alto de la esquina. Atelier Bulla
Sala de «0,10. Última exposición futurista de pintura», Petrogrado, diciembre de 1915. El «Cuadrado negro» cuelga en lo alto de la esquina. Atelier Bulla

Qué está documentado y qué es interpretación en la relación entre la pintura abstracta y la teología negativa cristiana, del «Cuadrado negro» de 1915 a la capilla Rothko de 1971.

El «Cuadrado negro» de Kazimir Malévich, un lienzo de 79,5 centímetros por lado, se colgó el 19 de diciembre de 1915 en la esquina superior de una sala de la Oficina de Arte de Nadezhda Dobychina, junto al Campo de Marte de Petrogrado. En las casas ortodoxas rusas esa esquina se llama krasny ugol y es el sitio del icono, de modo que ninguno de los visitantes de «0,10. Última exposición futurista de pintura», abierta hasta el 17 de enero de 1916, pudo pasar por alto la provocación, y Malévich, que firmaba unas cuarenta de las ciento cincuenta y cuatro obras reunidas, reservó a una sola el lugar que las familias guardaban para la Virgen o para San Nicolás.

Kazimir Malévich, «Cuadrado negro», 1915. Óleo sobre lino, 79,5 x 79,5 cm. Galería Estatal Tretiakov, Moscú.
Kazimir Malévich, «Cuadrado negro», 1915. Óleo sobre lino, 79,5 x 79,5 cm. Galería Estatal Tretiakov, Moscú.

La teología negativa, o vía apofática, es una idea que el cristianismo formuló hace quince siglos y con la que coincide esa colocación: a Dios se le describe con más exactitud negando atributos e imágenes que afirmándolos. El autor que firmó como Dionisio Areopagita, a finales del siglo V o comienzos del VI, defendió en el capítulo II de «La jerarquía celeste» las imágenes bajas, incluida la del gusano, con un argumento práctico: nadie toma un gusano por Dios, y una figura dorada sí puede confundirse con él. Nicolás de Cusa tituló en 1440 «De docta ignorantia» su tratado sobre los límites del conocimiento de Dios, y en «De visione Dei» (1453) describió un muro que rodea a Dios, hecho de la coincidencia de los contrarios, que la razón no cruza por sus propios medios. El antecedente está en Platón, que en el «Fedro» (249d-251a) explica que la belleza vista en la tierra hace recordar al alma la que contempló antes de nacer.

Iwona Blazwick explica el «Cuadrado negro» y el suprematismo.
Iwona Blazwick explica el «Cuadrado negro» y el suprematismo.

Malévich no dejó constancia de haber leído al Areopagita. Sí consta que eligió la esquina: la fotografía que se conserva de la sala muestra el cuadro colgado en diagonal, en lo alto del ángulo, por encima de las demás obras. En 2015 la Galería Tretiakov anunció que los rayos X mostraban bajo el negro dos composiciones anteriores, una cubofuturista y otra protosuprematista, además de una inscripción manuscrita en el borde blanco. El historiador Andréi Nakov respondió que una radiografía hecha a petición suya en los años noventa ya lo había mostrado y que la había publicado en 2007.

Kazimir Malévich, «Autorretrato», hacia 1910-1911. Wikimedia Commons, dominio público.
Kazimir Malévich, «Autorretrato», hacia 1910-1911. Wikimedia Commons, dominio público.

La relación de Ad Reinhardt (1913-1967) con la teología negativa está documentada en cartas. Reinhardt estudió en la Universidad de Columbia entre 1931 y 1935 y allí trabó amistad con Thomas Merton y con el poeta Robert Lax; Reinhardt y Merton colaboraban en la revista satírica «The Jester». Merton ingresó el 10 de diciembre de 1941 en la abadía trapense de Getsemaní, cerca de Bardstown, en Kentucky, y en 1951 publicó «The Ascent to Truth», un estudio sobre San Juan de la Cruz. El 29 de octubre de 1957 escribió a Reinhardt preguntándose si quería un cuadro pequeño. En noviembre llegó a la abadía un lienzo negro con una cruz casi invisible, el día 17 Merton escribió en su diario cómo era vivir con él, y lo tuvo después en la ermita en la que vivió desde 1965.

Ermita de Thomas Merton en la abadía de Getsemaní, Kentucky, donde vivió desde 1965 y donde tuvo el cuadro negro de Reinhardt. Foto: Bryan Sherwood
Ermita de Thomas Merton en la abadía de Getsemaní, Kentucky, donde vivió desde 1965 y donde tuvo el cuadro negro de Reinhardt. Foto: Bryan Sherwood

Thomas Merton fue probablemente quien acercó a Reinhardt a la teología negativa, según un ensayo publicado en «The Brooklyn Rail» en 2014. Reinhardt escribió que quería eliminar las ideas religiosas asociadas al negro, y en el mismo período comparó la atención que piden estos cuadros con una forma de santidad que exige purificaciones. Las dos posturas caben juntas: rechazaba el simbolismo religioso del color y aceptaba que los cuadros sirvieran para la contemplación, que es el uso que les dio Merton. Desde 1957 hasta su muerte pintó solo en negro. Los negros no son iguales. En la descripción que la editorial Phaidon publicó en 2017 de uno de estos lienzos, hay un negro rojizo en las esquinas, uno azulado en el brazo vertical de la cruz y uno verdoso en el horizontal, y el ojo necesita un tiempo de adaptación para separarlos. Esto desmiente una explicación repetida en textos de divulgación, la de que el negro reúne todas las longitudes de onda, cuando el pigmento negro las absorbe.

Vídeo institucional sobre los catorce lienzos y el uso de la capilla.
Vídeo institucional sobre los catorce lienzos y el uso de la capilla.

La capilla Rothko de Houston nació en 1964, cuando John y Dominique de Menil encargaron a Mark Rothko un espacio sagrado para la ciudad. Rothko pintó catorce lienzos entre 1964 y 1967, en morados y negros, y quiso para ellos un octógono de ladrillo sin ventanas, de unos 14,6 metros de diámetro (48 pies) y con una sola abertura cenital. Philip Johnson, el arquitecto inicial, se retiró en 1967 por desacuerdos con el pintor, y el edificio lo terminaron Howard Barnstone y Eugene Aubry. Rothko se quitó la vida en su estudio de Nueva York el 25 de febrero de 1970. La capilla se consagró el 27 de febrero de 1971, y Morton Feldman compuso ese mismo año la pieza que lleva su nombre. Delante de la puerta, en un estanque, está el «Broken Obelisk» de Barnett Newman, dedicado a Martin Luther King.

Capilla Rothko, Houston (Texas), consagrada el 27 de febrero de 1971. Foto: WhisperToMe /
Capilla Rothko, Houston (Texas), consagrada el 27 de febrero de 1971. Foto: WhisperToMe /

Mark Rothko, en la entrevista con Selden Rodman hecha en 1956 y publicada en 1957 en «Conversations with Artists», dijo que solo le interesaba expresar emociones humanas básicas, la tragedia, el éxtasis, la fatalidad y otras semejantes, y que quienes lloran ante sus cuadros tienen la misma experiencia religiosa que él tuvo al pintarlos. El encargo de Houston nació para el culto católico, en terrenos de la Universidad de Santo Tomás, y se consagró como capilla abierta a todas las confesiones. Mi juicio, discutible, es que el conjunto perdió con ese cambio, porque catorce lienzos dispuestos en un octógono alrededor de un centro vacío están pensados para un rito, y el uso interconfesional los deja como sala de meditación. La restauración terminada en 2020, de treinta millones de dólares, instaló la claraboya que Rothko había pedido.

Interior de la capilla Rothko, con los lienzos de Mark Rothko pintados entre 1964 y 1967. Foto: Alan Islas
Interior de la capilla Rothko, con los lienzos de Mark Rothko pintados entre 1964 y 1967. Foto: Alan Islas

James Turrell nació en Los Ángeles en 1943, en una familia cuáquera. Cuenta que en las reuniones de los cuáqueros su abuela le decía que esperase, que entraban a saludar a la luz. Desde finales de los años setenta convierte el cráter Roden, un volcán extinto del Painted Desert, en Arizona, en un observatorio a simple vista que sigue sin terminar, y en Houston hizo para la casa de reunión cuáquera de Live Oak el «Skyspace» titulado «One Accord». De los cuatro, Turrell es el que menos encaja en la vía negativa. Sus espacios producen un efecto óptico que cualquiera percibe sin preparación, y el Areopagita prefería las imágenes bajas justamente porque no agradan.

Cráter Roden, volcán extinto cerca de Flagstaff (Arizona), donde James Turrell construye su observatorio desde finales de los años setenta. USGS
Cráter Roden, volcán extinto cerca de Flagstaff (Arizona), donde James Turrell construye su observatorio desde finales de los años setenta. USGS
El cráter Roden y la casa de reunión cuáquera de Houston.
El cráter Roden y la casa de reunión cuáquera de Houston.