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Las bienales como escaparates de reflexión: el valor del tiempo

Mientras la feria mide su éxito en transacciones, la bienal lo mide en preguntas. En un presente acelerado, esa pausa es el bien más escaso y, quizás, el más político.

Bienal de Venecia — sala de exposición
Las bienales, de Venecia a São Paulo, como infraestructuras de pensamiento. Fotografía: archivo de Temas de ARTE.

Una bienal no es una feria. Mientras la feria mide su éxito en transacciones, la bienal lo mide en preguntas. Cada dos años, ciudades enteras se convierten en un escaparate visual donde el arte se detiene a pensar el mundo —y, al hacerlo, nos obliga a detenernos a nosotros. En un presente acelerado, esa pausa es el bien más escaso y, quizás, el más político.

Desde su nacimiento en Venecia en 1895, el formato bienal se ha multiplicado por todo el planeta: São Paulo, Alejandría, La Habana, Estambul, Dakar, Sharjah, el Mercosur. Cada nueva edición es, en el fondo, una hipótesis sobre el tiempo: la convicción de que merece la pena reunir voces, conflictos y geografías para tomar el pulso a una época. Vistas desde el Sur global, las bienales han sido también una herramienta de soberanía simbólica: un modo de escribir la historia del arte sin esperar el permiso de los centros tradicionales.

Pero el modelo vive «al borde». La proliferación de citas, la presión del turismo cultural y la lógica del espectáculo amenazan con vaciar de sentido aquello que las hizo necesarias. La pregunta no es cuántas bienales caben en el calendario, sino cuántas están dispuestas a defender el tiempo lento de la reflexión frente al tiempo veloz del consumo. Las que lo logran —las que convierten una ciudad en un lugar para mirar de verdad— justifican por sí solas la existencia del formato.

En Temas de ARTE defendemos las bienales como infraestructuras de pensamiento, no como decorados. Y por eso seguimos de cerca el regreso de Alejandría, la consolidación de BIENALSUR o el pulso de São Paulo: porque en ellas se juega algo más que una programación. Se juega la posibilidad de que el arte siga siendo un lugar donde el tiempo, por un momento, se detiene para que podamos pensar.

Análisis de la redacción de Temas de ARTE, a partir de «Bienales al borde, o una mirada a las bienales desde las perspectivas del Sur» (revistaerrata.co) y fuentes propias.

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